La Palabra ~ Evangelio del día 30/11/2025
Introducción al
Evangelio de hoy
Comenzamos hoy un nuevo año litúrgico, y con él se abre el tiempo de Adviento, una de las etapas más hermosas y significativas del camino cristiano. Cuatro semanas en las que la Iglesia nos invita a preparar el corazón para recibir al Señor que viene, no sólo en la memoria gozosa de su nacimiento en Belén, sino también en su venida diaria a nuestras vidas y en su retorno glorioso al final de los tiempos.
El Adviento es, por tanto, un tiempo de esperanza activa, de vigilancia y conversión. No se trata de un simple preámbulo a la Navidad, sino de un tiempo de gracia en el que Dios nos despierta del sueño de la rutina y nos llama a vivir con el corazón encendido. En medio de la prisa, del ruido y del consumismo que suelen llenar estas semanas, la liturgia nos invita a detenernos, a hacer silencio, a mirar más allá de lo inmediato y descubrir los signos discretos de la presencia de Cristo entre nosotros.
La Palabra de Dios de este domingo —con la voz profética de Isaías, la exhortación de San Pablo y el llamado de Jesús a “velar”— nos sitúa ante la urgencia de despertar, de abrir los ojos a lo esencial. Este es el espíritu del Adviento: vivir atentos a la venida del Señor, con fe, con alegría y con esperanza renovada.
Evangelio de hoy en vídeo